Calle Gijón Nº 1, 41010 Sevilla
Reservas 603389874
La zona de López de Gomara es un rincón de Sevilla donde la tradición hostelera se mantiene viva a través de pequeños bares y restaurantes emblemáticos. Allí, en una estrecha y sombreada bocacalle, acaba de ponerse en marcha Javier Guardiola, un espacio que se suma a esta escena con una propuesta de cocina andaluza de nivel y un guiño a los mejores vinos nacionales y locales. Al frente de este nuevo establecimiento encontramos a Javier Guardiola, un joven cocinero sevillano que ya dio sus primeros pasos como empresario en el bar de la Asociación del Tardón, donde comenzó a forjar su estilo cercano y honesto. Ahora, se embarca en un proyecto más ambicioso junto a la calle López de Gomara: un espacio donde apuesta por la cocina andaluza de autor, con un especial protagonismo también para los vinos. A pesar de su juventud, Javier cuenta con una sólida trayectoria. Se formó en la Taberna del Alabardero y ha trabajado en cocinas de referencia en Sevilla como La Azotea y Az-Zait, además de pasar por restaurantes de estrella Michelin como Trivio, en Cuenca.
El interior de Javier Guardiola combina calidez y sencillez, creando un ambiente que invita a relajarse y disfrutar. Las mesas altas y sillas de madera con estructura negra aportan un toque contemporáneo, mientras que los suelos claros y la luz natural que entra por los ventanales generan sensación de amplitud y luminosidad. Con unas siete mesas en el interior (para unas 30 personas), el comedor está cuidadosamente distribuido para favorecer la comodidad y la intimidad, con rincones que permiten conversaciones tranquilas y momentos más animados junto a amigos o familiares. Detalles como los paneles decorativos con motivos geométricos aportan personalidad al espacio, evocando la tradición andaluza sin perder ligereza. La gran ventaja del restaurante es su enorme terraza bajo la arboleda de la calle Gijón, un espacio privilegiado donde se pueden disfrutar de un tapeo tranquilo. Con capacidad para alrededor de 50 comensales, la terraza complementan la experiencia culinaria con un entorno lleno de encanto. Un restaurante íntimo y moderno, donde la barra esta reservada únicamente al servicio de sala.
La propuesta gastronómica de Javier Guardiola anuncia una cocina creativa inspirada en Andalucía, en la que los productos de cercanía tienen un papel protagonista. En esta nueva etapa, Guardiola asume el papel de anfitrión y sumiller, mientras que la cocina queda bajo la dirección de Karen Palacios, una joven cocinera nicaragüense que además es pareja de Javier. Juntos plantean un proyecto que combina técnicas, como la cocción a baja temperatura, con sabores reconocibles de la cocina casera, sin dejar de lado un formato más desenfadado en forma de tapas, para quienes prefieran un acercamiento informal. El resultado es un tapeo sevillano de calidad, con gran parte de la carta disponible en tapas y una extensa y variada selección de vinos. La técnica de baja temperatura se refleja en platos como las costillas, las carrilleras o la carne deshilachada del brioche, que conviven con elaboraciones clásicas del picoteo y propuestas de autor. En el apartado de picoteo aparecen la ensaladilla (5 €), las patatas bravas (4 €), la ensalada de burrata (9 €), las croquetas de jamón (4 €) o las alcachofas confitadas (4,5 €). Al corte, destacan los taquitos de jamón (5 €), el queso Payoyo (4,5 €), la mojama de Barbate (4,5 €), las gildas de anchoas (1,8 €) o las anchoas del Cantábrico (15 €). Entre los caprichos, se incluyen el extraordinario ravioli de cordero con parmesano (3,9 €), los saquitos de hojaldre con puerro, queso y langostinos (3,9 €), el timbal de verduras al horno (5,5 €) y la tosta de sardina con mermelada de tomate (3,2 €). De la tierra, opciones como el steak tartar (6 €), la carrillera (5,5 €), las costillas BBQ (9 €), el canelón de cola de toro (8 €), el brioche de carne deshilachada (4,2 €), la piruleta de pollo (4,2 €), el jarrete de cordero (16 €), la presa ibérica (10 € media) o el novillo argentino (22 €). De la mar, destacan los buñuelos de gambas (4,5 €), el cazón en adobo (4,5 €), el taco de atún y guacamole (5,5 €), el parmentier de pez espada (5,5 €) y el bacalao bilbaína (16 €). El broche dulce lo ponen la maceta de chocolate (6 €), la tarta de queso (6 €) y la sopa de chocolate (6 €).
Javier acompaña la experiencia explicando los maridajes y las recetas, de modo que el cliente esté informado en todo momento. Junto a los platos, la selección de vinos ocupa un lugar central, buscando combinaciones que eleven la propuesta culinaria. La oferta de tintos arranca con copas desde 3,20 € y botellas desde 16 €, con referencias como Flor, Sitio de Valdehermoso, Casar de Burbia, Ademán Crianza, Prios Crianza o Tres Matas Crianza, además de etiquetas premium como Petit Verdot Cózar o Valderiz Gran Añada. En blancos, copas desde 3 € y botellas desde 12,60 €, con Fino Colosía, Verdejo Veracruz, Albariño Maior de Mendoza, Godello A Coroa, Manzanilla Colosía o Moscatel NDM Cózar. Los generosos incluyen Vermut Niña Lola (4 €/copa, 20 €/botella), Cream Colosía y Amontillado Colosía (28 €). En espumosos, destacan el Cava Puerta Palma Brut Nature (3 €/copa, 19 € botella), el Reserva (22 €) o el Cava Buche Rosé (19 €). Además, para las botellas premium, la casa solo cobra el descorche por 15 €, servido en copas Riedel, elevando la experiencia al nivel de la alta enología. En definitiva, Javier Guardiola no es solo un nuevo restaurante en Sevilla, es la evolución natural de un cocinero que quiere compartir su visión personal de la gastronomía andaluza. Desde sus raíces en El Tardón hasta este nuevo proyecto en la Calle Gijón, Javier Guardiola invita a vivir una experiencia donde cocina, vino y hospitalidad se dan la mano. Para mi, una de las aperturas más interesantes de este año. Por eso les deseamos toda la suerte del mundo.


















