Calle Donantes de Sangre, s/n, 41020 Sevilla
Teléfono: 954 40 21 18
El primer Oshiro abrió sus puertas en 2014, marcando el inicio de un proyecto muy personal liderado por el chef y propietario Zhou Rong Hong. Desde el principio, Oshiro se concibió como algo más que un restaurante japonés al uso: una propuesta estable, reconocible y pensada para el barrio, que con el tiempo se convertiría en la base de su expansión por la ciudad. Este primer local de Sevilla Este fue el laboratorio donde se asentó la identidad del grupo: cocina japonesa accesible, carta amplia y un espacio capaz de sorprender al comensal desde el primer momento. Oshiro nació con la idea de acercar la gastronomía japonesa a un público amplio, sin renunciar a la elaboración cuidada ni a una oferta variada. El éxito del local, con una capacidad más contenida que sus posteriores aperturas, se apoyó en la regularidad, la fidelidad de la clientela del barrio y una relación calidad-precio que lo convirtió en un restaurante recurrente para comidas familiares, cenas informales y pedidos para llevar.
Uno de los rasgos más llamativos de Oshiro Sevilla Este es su decoración, una combinación que, sobre el papel, podría parecer difícil de encajar: la de una antigua taberna medieval fusionada con un restaurante japonés. Dos universos estéticos que parten de códigos muy distintos y que, sin embargo, aquí conviven con un cierto desparpajo. Lejos del minimalismo, la limpieza de líneas y la sobriedad cromática que suelen dominar en muchos japoneses contemporáneos, el local apuesta por una estética rotunda y escenográfica. Los muros de piedra vista, los arcos de clara inspiración medieval y las columnas que simulan troncos de árbol centenarios construyen un espacio que parece sacado de otro tiempo. La iluminación cálida refuerza la sensación de refugio y recogimiento, y a la presencia de elementos decorativos japoneses, farolillos, paneles y pequeños detalles ornamentales, se integran sin intentar ocultar el contraste, sino asumiéndolo como parte del carácter del local. El resultado es una atmósfera singular, personal y difícil de confundir con la de cualquier otro restaurante japonés de la ciudad. Una estética que prácticamente no ha variado desde su apertura y que se ha consolidado como una de las señas de identidad de Oshiro Sevilla Este. Más que un simple lugar para comer, el restaurante propone una experiencia envolvente y casi teatral, una suerte de mesón oriental donde el tiempo parece transcurrir con más calma y que ayuda a explicar por qué muchos clientes regresan más allá de la propia propuesta gastronómica.
A diferencia de locales más céntricos o de concepto rápido, Oshiro Sevilla Este se consolidó como un restaurante de barrio, pensado para repetir. Su ubicación, su tamaño y su ambiente lo convirtieron en un punto de encuentro habitual para vecinos de la zona y clientes que lo descubrieron por recomendación. Este primer establecimiento demostró que la cocina japonesa podía integrarse con éxito en el día a día de Sevilla Este, sentando las bases para que el proyecto creciera sin perder su esencia. Aquí conviven platos clásicos muy reconocibles con recetas algo más elaboradas, pensadas tanto para quienes se inician en el sushi como para clientes habituales. Entre susentrantes destacan: el sunomono (ensalada de pepino) 4,5€, oshiro sarada 6,8€ o la ensalada de wakame 4,5€. Makis en múltiples variedades, pensados tanto para compartir, como el makimono 11,3€, el california maki 10,5€ o el kosan maki 11,9€, además de platos individuales de tres piezas por 3€. Temakis, nigiris de pez mantequilla 4,2€, atún 6,5€, salmón 4,2€, almeja roja 4,9€ o anguila 6€, entre otros. Sashimi, para los amantes del pescado en su forma más pura. Ramen, uno de los platos calientes más populares, con tallarines, carne y verduras salteadas. Okonomiyaki, tortilla de col china 6,5€, takoyaki (bolitas de pulpo) 5,6€, gyuusuteeki (entrecot de ternera) 17,2€, y otros platos tradicionales japoneses. Menús para llevar, muy demandados y habituales en la gastronomía japonesa cotidiana. Como podéis ver, una carta pensada para todos los gustos, donde prima la variedad y la constancia.
Oshiro Sevilla Este no solo fue el primer paso de una futura expansión, sino un restaurante con identidad propia, capaz de diferenciarse tanto por su cocina como por su estética. Su decoración de inspiración medieval, prácticamente intacta desde el inicio, y una carta sólida y reconocible explican su éxito sostenido en el tiempo. Este local demostró que la cocina japonesa podía arraigar en Sevilla Este con personalidad y sin artificios, convirtiéndose en el verdadero origen de la historia de Oshiro en la ciudad. Un restaurante japonés que nunca defrauda.
















