Villa Araceli Restaurante

Camino de Villamanrique, s/n, 41940 Tomares, Sevilla
Teléfono: 655 95 95 22

Muchos de los andaluces que emigraron en los años 60´s y 70´s iban a cubrir puestos de trabajos en la construcción o en las industrias alemanas de automóviles o textiles. La mayoría no tenían ni siquiera una formación básica, y mucho menos, idiomática. Nuestros paisanos pasaban largas temporadas en Alemania sin volver a su patria por una razón muy sencilla: era muy caro. Lo mismo sucedía con las llamadas telefónicas, de modo que los emigrantes recurrían al viejo método epistolar que era mucho más asequible a sus bolsillos. Todo eso les creaba un profundo sentimiento de desarraigo y de amor al terruño. Así pasaron cuatro años Araceli y Juan Soldado, dos tomareños que emigraron a un pequeño pueblo cerca de Stuttgart para reunir algo de dinerito antes de volver a casa. A su vuelta levantaron su domicilio en el centro de Tomares y compraron unas vacas para instalar una pequeña explotación ganadera que con los años se tuvo que trasladar a las afueras, a una nave con una finca rústica de 1 Ha que en 1991, y de la mano de su hijo Félix y su esposa Nuria, pasó a llamarse Villa Araceli. Durante años el negocio estuvo dedicado exclusivamente a eventos y banquetes. Hasta que llegó el covid.

Este salón de eventos ha sobrevivido al paso del tiempo, a crisis económicas y, hasta a una pandemia. Nuria y Félix llevan más de 30 años en el sector hostelero y han visto cómo su negocio ha ido transformándose a lo largo de las décadas, aprovechando las instalaciones de la antigua vaquería de la familia para mantener vivo un lugar con historia que se ha tenido que reinventar para poder seguir adelante, convirtiéndose en la actualidad en restaurante abierto al público. Esta finca es además parada obligada de la Real Hermandad de nuestra Señora del Rocío de Tomares, y todas las romerías se canta el Ángelus en su puerta de camino a la aldea, ya que aquí se ha guardado durante años el Simpecado.

A poco más de 15 minutos de Sevilla, Villa Araceli es una extraordinaria candidata para aquellas personas que quieran disfrutar de la buena cocina del Aljarafe. Un enclave típicamente andaluz, perfecto para un evento con personalidad, eso es lo que os aporta este fantástico lugar de decoración clásica y elegante y ambiente familiar. Un gran patio andaluz de mesas altas da la bienvenida a este distintivo entorno que también cuenta con una zona de césped. Al entrar vemos una moderna barra de servicio a la izquierda y un enorme salón-comedor presidido por una capilla que se asemeja a la fachada de la Ermita del Rocío. Las mesas están perfectamente vestidas y el servicio impecablemente uniformado. La finca dispone además de parking para los clientes y ambiente climatizado para que cada uno se sienta como en su propia casa. Dice Nuria que ellos mismos han ido reformando, decorando y poniendo a punto este bonito establecimiento, sobre todo durante los meses de parón por la pandemia. La gente que acude a Villa Araceli lo hace principalmente por la comodidad y amplitud del espacio y para disfrutar de una cocina del mar y de la tierra que luce favorecida por la calidad de los productos autóctonos. Platos con ese sabor «de toda la vida» pero sin olvidar las novedades de la cocina actual. En Villa Araceli la innovación no está reñida con la tradición.

Villa Araceli plantea una cocina andaluza contemporánea muy centrada en el producto, el recetario tradicional y el protagonismo de las brasas, combinando tapas de barra con platos de cocina más elaborada. La carta se mueve entre clásicos bien ejecutados y propuestas actuales donde conviven quesos como el payoyo o el zamorano (3,90 €), ensaladilla de pollo a la brasa (4,00 €), salmorejo con huevo y jamón (4,20 €) o alcachofas sobre salmorejo con jamón (4,50 €). Entre los bocados de barra destacan el portobello con alioli y jamón (6,50 €), las papas bravas (5,00 €), el pisto con huevo (4,50 €) o la sardina ahumada extra (2,90 €), junto a propuestas marineras como pavías de merluza caseras (4,00 €), langostino tigre a la brasa (5,00 €) o atún en escabeche suave (10,50 €). La cocina de plato encuentra uno de sus ejemplos más interesantes en la sopa de tomate con bacalao (16,00 €), un guiño al recetario andaluz, además del menudo o las mollejas de cordero. Las brasas aportan peso a la propuesta con cortes como el solomillo de cerdo ibérico (16,00 €), la presa ibérica (21,00 €) o el solomillo de ternera (20,00 €) o el T-bone, acompañados de papas arrugás o patatas fritas. También aparecen platos de sabor tradicional como las manitas de cerdo deshuesadas sobre parmentier (4,80 €) o las carrilleras (5,50 €). El recorrido termina con una línea de postres clásicos donde destacan la tarta de queso manchego, la tarta cremosa de chocolate, la tarta de manzana o la tartaleta de limón merengada, todos en torno a 5,50 €, pensados para cerrar la comida con un guiño dulce y reconocible.

Nuestra comida para tres personas nos ha salido por 60,90€. Nuestra vuelta a Villa Araceli ha resultado una agradable experiencia. El servicio es súper amable, la comida es de calidad y el precio más que correcto. Se nota que Nuria y Félix saben lo que llevan entre manos. Uno de las mejores opciones para disfrutar de la inminente primavera del Aljarafe, perfecto para ir en familia, y con el espacio más que suficiente para estar cómodos si vais con niños. Gracias a todo el equipo por su hospitalidad. Tenéis que conocerlo.

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