Calle Amor de Dios, 29, Casco Antiguo, 41002 Sevilla
Teléfono 696 56 56 91
La boutique hotelera Cristine Bedfor, sello personal de la bilbaína Cristina Lozano, acaba de abrir sus puertas en el corazón de Sevilla, devolviendo la vida a un edificio histórico que llevaba décadas en silencio. Ubicado entre las calles Amor de Dios y Trajano, el Cristine Bedfor Guest Houses Sevilla, es un inmueble de los años 20, obra del arquitecto Aníbal González, que ha sido restaurado con mimo para convertirse en un auténtico oasis urbano donde la tradición andaluza dialoga con una visión cosmopolita de la hospitalidad. Cristine Bedfor no es un hotel al uso: es la representación de una forma de entender la vida, el descanso y la convivencia. Desde que Cristina Lozano creó este concepto, inspirado tanto en las guest houses británicas de su juventud como en la calidez de las casas familiares del norte de España, su objetivo ha sido siempre el mismo: que cada huésped se sienta como un invitado personal.
Su llegada a Sevilla supone un paso natural en la expansión de la marca, que ya cuenta con casas en Mahón y Málaga, pero que encuentra en la capital andaluza un escenario ideal para construir una experiencia sensorial donde conviven el arte, la historia y el confort. El interiorista Lorenzo Castillo, responsable de la decoración, ha firmado un trabajo que combina una paleta cromática inspirada en la Sevilla renacentista con muebles clásicos, materiales nobles y piezas artesanales que rinden homenaje a la cultura local. Los patios, la terraza con alberca, las 28 habitaciones y los salones comunes conservan la esencia de una casa señorial, pero reinterpretada desde la frescura contemporánea que caracteriza a Cristine Bedfor. Este nuevo establecimiento quiere ser algo más que un hotel: aspira a convertirse en un centro de vida, un espacio donde locales y visitantes puedan conectar con el patrimonio sevillano a través del diseño, la calma, la gastronomía y la conversación. Una casa abierta al mundo desde la que se reivindica el placer de habitar la ciudad con tiempo, sensibilidad y curiosidad.
Las Tapas de Cristine, la carta más desenfadada, funciona de 12h a 19h de la tarde y propone: Jamón ibérico 100% bellota acompañado de picos y regañá (G) 25,00€; Anchoas, piparras encurtidas y aceituna Manzanilla 6,00€; Las croquetas de Cristine 6,00€; Coca de anchoa doble 00 con gel de algas wakame y crème fraîche 8,00€; Humus de berenjena ahumada con crudités 6,00€; Queso curado de cabra al romero elaborado con leche de cabra florida 7,00€; Langostino de Sanlúcar al ajillo con pan brioche 10,00€; Cristine’s César: cogollos frescos, pollo crujiente, picatostes especiados hechos en casa, lascas de Parmigiano Reggiano y nuestra salsa César 15,00€; Cristine’s Club Sándwich 23,00€; Cristine’s Smash: pan brioche de mantequilla, hamburguesa de carne de ternera madurada 45 días 18,00€. En la carta principal, los Entrantes incluyen: Tartar de gamba blanca de Huelva con ajoblanco malagueño 18,00€; Salmorejo tradicional de tomate de Los Palacios con gajos de naranja sevillana12,00€; Nuestras bravas de La Rinconada con salsa brava 9,00€; Panecillo de masa madre de solomillo ibérico al whisky y patata paja, nuestra versión del mantecaito sevillano 16,00€. Los Principales incluyen: Presa ibérica de bellota a baja temperatura 20,00€; Lingote de cola de toro de lidia con salsa de vino oloroso 19,00€; Carrillera ibérica de bellota guisada 17,00€; Taco de corvina salvaje al horno con crema fina de coliflor asada y zanahorias aliñás 18,00€; Lomo de lubina salvaje con crujientes de espinacas y base de fritá de tomate de Los Palacios 18,00€. Los Postres incluyen: Tarta de chocolate de Cristine con helado de praliné de avellanas argán 9,00€; Tarta de queso Payoyo, pera caramelizada y esfera de romero y sorbete de limón 8,00€; Aromas de Sevilla: mousse de naranja, bizcocho de almendra, gelée cítrico, tierra de anís y yogur helado 8,00€.
Una carta clásica suele apoyarse en los grandes éxitos de la cocina local: platos reconocibles, elaboraciones sobrias, recetas que apelan a la memoria y al confort, pero que a veces pecan de previsibles y se quedan ancladas en lo de siempre. Sin embargo, cuando esa base tradicional se interpreta con inteligencia, respeto por el producto y una chispa de creatividad bien medida, nace algo distinto: una cocina que no renuncia a sus raíces, pero que tampoco teme sorprender; una propuesta que combina técnica con emoción, territorio con contemporaneidad, simplicidad con sutileza. Aquí, Sevilla encuentra un nuevo templo culinario donde el producto local conversa con la técnica contemporánea, donde lo sencillo se vuelve sublime y donde cada receta parece contar una historia que empieza en la tierra y termina en la mesa con el brillo de lo extraordinario. Cruzar sus puertas es acceder a un universo de elegancia íntima, de sabores que se quedan grabados y de hospitalidad hecha estilo de vida. Y quizá ese sea el verdadero secreto de Cristine: que uno entra por curiosidad… pero vuelve por puro deseo. ¿Cómo resistirse a este refugio de belleza, historia y hospitalidad contemporánea?














